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Sarita Colonia Yacupoma: nombre original de Sarita Colonia “Zambrano”

Foto: Áncash Noticias

¿Sabías que...?

Sarita Colonia Yacupoma: nombre original de Sarita Colonia “Zambrano”

Se abre un debate de cuál fue su apellido materno y no está debidamente claro si fue de extracción pobre.

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Es impresionante como el culto a esta joven huaracina que, sin ser Santa declarada por la Iglesia Católica, ha ido in crescendo y calando en el imaginario del pueblo peruano, a tal punto que su culto ya es masivo en diferentes grupos sociales y raciales. La historia de su vida y milagros ha sido narrada, cantada y expuesta en diferentes contextos; incluso, se han llegado a rodar dos miniseries televisivas acerca de su vida, se han escrito novelas y sin fin de poesías y canciones, donde se manifiesta el desarrollo del culto popular que se ha generado en torno a su figura, desde los marginales de la capital, hasta los creyentes de la Lima y el Perú dominante.

Sin haber sido declarada Santa, es tratada como tal especialmente en Lima y el Callao

En torno a Sarita, se han generado mitos, uno de ellos es el relacionado a su humilde origen; pero con las evidencias halladas, quizá su familia no fuera tan humilde como este mito lo describe. Otro tema un tanto controversial, es el lugar de su nacimiento. Existen hoy en día, varias posiciones que postulan que no fue Huaraz el lugar donde ella vino al mundo, sino otras ciudades, según el cariño que en esas le profesen. La fama que ha cobrado este personaje esta desencadenando una pugna por atribuirse su “verdadera” raíz, pugna comprensible porque no se ha demostrado aún, fehacientemente, de que naciera en la ciudad de Huaraz.

Un tema que nadie ha corroborado -porque se entiende que es irrefutable- es la veracidad de su nombre, y ello, solo puede serlo si existieran documentos que prueben lo contrario. En este caso, vamos a demostrarlo y corregir este yerro histórico. Por cosas del destino -y como la mayoría de nosotros llamaríamos casualidad- sucedió que, al estar leyendo un conocido portal de historia huaracina, donde se narra la biografía de la “Santa” Sarita, entre la información que da, consigna que su padre fue el carpintero Amadeo Colonia, y de su madre, no hay mucha información, solo que se apellidaría Zambrano.

Como dije en líneas arriba, la casualidad me llevó a dar con un viejo documento que extraje de un anaquel de libros de mi abuelo. Sucede que tengo la pasión por revisar manuscritos antiguos, ya que siempre me dan la sensación de conocer y traer nuevamente a la vida a gente del pasado, más aún, cuando concierne a Huaraz. Al parecer herede esta afición de mi abuelo, don Gerardo Romero Mejía-Maldonado, ya que casi todos los archivos que poseo le pertenecieron a él. Estoy seguro que pasaría mucho tiempo acopiándolos y leyéndolos con mucha pasión, como yo.

Siguiendo con el tema, decía que me topé con el viejo documento que, por casualidad, exponía una de sus páginas abiertas y entre los párrafos que podía distinguir, sobresalía el nombre de Amadeo Colonia, el mismo nombre que en el portal de historia que acababa de leer. Este viejo documento resultó ser en realidad un testamento. El nombre de este señor, Amadeo Colonia, llamó mi atención como dije, por lo que me puse a hurgar entre sus páginas desde el inicio. Grande fue mi sorpresa, cuando al atar cabos, me di cuenta de que estaba ante el testamento del bisabuelo de la línea materna de Sarita, don Rosas Zambrano Sánchez. En este, el testador legaba a su nieta, osea la madre de Sarita, una casa en la calle Prolongación Belén de la antigua ciudad de Huaraz, así como también algunos otros bienes. Al parecer su abuelo materno, don Rosas Zambrano Sánchez, carpintero de profesión, también como lo fue Amadeo Colonia, padre de Sarita, poseía cierto patrimonio material como se puede leer claramente en el testamento. En este documento, deja en claro a quiénes va a testar sus propiedades, con nombres y lugares, dejando así testimonio fidedigno de su línea sucesoria. Para que los lectores se percaten de lo que digo, transcribo una parte del manuscrito donde se pondrá en manifiesto, sobre todo, que la familia de Sarita Colonia era de Huaraz:

…. “Declaro por mis bienes lo siguiente: La casa en que actualmente me encuentro compuesta de 10 habitaciones, patio empedrado, entrada de zaguán y terreno sembrado al poniente. Las fábricas y terrenos comprados dentro del matrimonio de la familia Dulanto y sobre cuya finca se sigue juicio con doña Adriana Paredes terminando por una transacción. Otra finca al frente de esta, comprada a Toribia Torres también dentro del matrimonio. Otra al costado sur de esta misma casa comprada de don Luis Moreno, de quien y también fue adquirida el área de la casa en que me encuentro. Los terrenos de “Mio-oco” en la estancia de Toclla, comprados así mismo dentro del matrimonio. Los terrenos al norte de esta misma casa, separados en parte por la finca de don Guillermo Cáceres, comprados en mi viudez a don Andrés Paucar, por la suma de trecientos soles plata y sobre los cuales tengo celebrada promesa de venta a favor de don Amadeo Colonia y su esposa mi nieta Rosalia Yacupoma hija de mi hija Gertrudis Zambrano Rodrigues, habiéndoles recibido en señal de arras la suma de  cien soles plata, restando en consecuencia la diferencia del precio ó sea docientos soles plata…...”

Luego de leer el texto extraído del testamento podemos inferir claramente que:

  • La abuela de Sarita se llamaba Gertrudis Zambrano, quien tuvo una hija con un señor apellidado Yacupoma, ésta niña sería la madre de Sarita, Rosalía Yacupoma Zambrano, quien al contraer matrimonio con don Amadeo Colonia, engendrarían a nuestra -ahora- conocida Sarita Colonia Yacupoma, que sería su verdadero nombre de origen, y no Sarita Colonia Zambrano, como aparece en todos los textos escritos sobre ella hasta ahora.
  • También, se deduce que la familia de Sarita no fuera tan pobre como nos describe el mito. En todo caso, no lo parece, por lo que muestra este documento; pero quizás, luego, cayeran en desgracia, perdieran sus bienes y se vieran en la necesidad de emigrar a la capital.
  • El enigma del cambio de apellido, sin embargo, debe de ser un tema de análisis más profundo, ya que al parecer fue deliberado. Entonces ¿se debió a la coyuntura de desprecio a lo nativo o mejor dicho a lo “serrano” por parte de la población costeña? Esto quizás obligó a la familia a ocultar un apellido Yacupoma buscando la aceptación en un nuevo contexto social.

Finalmente, creo, es necesario ir corroborando o aclarando la historia en base a fuentes, más allá de los mitos y creencias que a veces llevan a la distorsión de lo que aconteció y fue en realidad.

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