El alcalde del distrito de Yuracmarca de la provincia de Huaylas, Miguel Huiza, fue sorprendido por los ronderos, cuando esté libaba licor en una calle de su distrito junto a sus amigos.
La población, visiblemente indignada, determinó “ajusticiar” al hombre por su mala acción, dándole hasta latigazos con un chicote que usan los ronderos.
Por su parte la autoridad municipal de Yuracmarca y la propietaria del Bar amenazaron a los ronderos con un palo de escoba.
Tras el altercado Miguel Huiza se retiró subiendo rápidamente a su camioneta.