La prefecta regional de Áncash, Pamela Serafín, instó a las comunidades de Atupa y Antaurán, así como a la empresa Minera Barrick, a encaminar el conflicto existente mediante el diálogo, luego de los incidentes ocurridos en la mina Pierina el día de ayer.
Según versiones preliminares, un grupo de comuneros habría ingresado cerca a las instalaciones de la minera en señal de protesta, provocando el inicio de un fuego en la zona, hecho que alarmó a los pobladores del distrito de Jangas y sus alrededores. El incendio se mantuvo hasta altas horas de la noche, generando tensión y preocupación entre los vecinos.
Ante esta situación, Minera Barrick emitió un pronunciamiento oficial rechazando las acciones de fuerza y calificando los hechos como “ilegales”. Además, reiteró su disposición a retomar la mesa de diálogo promovida por el Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Por su parte, la prefecta Pamela Serafín expresó su preocupación y explicó que el caso ya está en proceso de investigación a cargo de la Fiscalía y la Policía. “Estamos evaluando dos directrices, una desde el marco legal y otra desde el enfoque de la minería mediana y gran escala, en coordinación con las autoridades competentes y el Minem”, declaró.
Asimismo, invocó a ambas partes a reflexionar y evitar nuevos enfrentamientos. “Este problema viene de años atrás. Si bien existen demandas por parte de las comunidades, es el diálogo el único camino válido para llegar a acuerdos duraderos. Exhortamos a ambas partes a sentarse, escucharse con criterio y encontrar una solución que beneficie a todos”, señaló.
La autoridad regional indicó que su despacho continuará promoviendo la prevención de conflictos y el acompañamiento institucional para garantizar la paz social en la zona.

