La noche del 27 de diciembre, un sismo de magnitud 6,0 remeció Chimbote y la costa norte de Áncash, seguido de múltiples réplicas que mantienen a la población en alerta. Ante estos movimientos, la prevención y la preparación familiar son clave para reducir riesgos.
Mochila de emergencia
Cada miembro de la familia debe contar con una mochila lista y revisada periódicamente. Debe incluir:
. Agua y alimentos no perecibles para al menos 3 días.
.Botiquín de primeros auxilios y medicinas básicas
.Linterna y radio portátil con baterías adicionales
.Documentos importantes en sobre impermeable
.Dinero en efectivo y copia de contactos de emergencia.

Plan familiar
Tener un plan familiar claro es esencial para actuar con rapidez y seguridad:
.Definir puntos de encuentro seguros dentro y fuera del hogar
.Practicar simulacros periódicos con todos los miembros de la familia, incluyendo niños y adultos mayores
.Identificar zonas seguras en la vivienda, alejadas de ventanas, espejos y muebles que puedan caer
.Establecer comunicación con contactos fuera de la región para informar sobre su estado en caso de emergencia
Durante un sismo, agacharse, cubrirse y agarrarse, alejarse de objetos que puedan caer y mantener la calma son las acciones más efectivas. Después del movimiento, verificar que todos estén bien, atender heridas leves y no regresar a edificaciones dañadas hasta que las autoridades lo indiquen.
Indeci y el IGP recuerdan que la prevención salva vidas. En una región como Áncash, donde la actividad sísmica es constante, estar preparados con un plan familiar y una mochila de emergencia puede marcar la diferencia entre seguridad y riesgo.

