La región Áncash ha sido escenario de una actividad sísmica constante durante el año 2025. Así lo dio a conocer el especialista en Gestión de Riesgos, Carlos Paredes, quien detalló que se han contabilizado 84 movimientos sísmicos, la mayoría con epicentros en el mar, pero con repercusión directa en la población.
Paredes precisó que el sismo de mayor impacto fue el registrado en Chimbote, con una magnitud de 6, el cual generó pánico entre los ciudadanos debido a su poca profundidad —54 kilómetros—, condición que incrementó la percepción del movimiento telúrico. “Ha sido uno de los más fuertes por su cercanía a la población, a diferencia de otros sismos de mayor magnitud pero más profundos”, explicó.
Ante este panorama, el especialista exhortó a la población y a las autoridades a fortalecer la prevención y preparación frente a posibles emergencias, destacando la importancia de contar con un Plan Familiar de Emergencia. Este incluye la asignación de roles, la identificación de rutas de evacuación y la organización de flujogramas de salida en las viviendas.
Asimismo, advirtió que la región cuenta con más de 200 lagunas, consideradas como peligros potenciales ante eventos sísmicos, por lo que entidades como el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (INAIGEM) vienen realizando estudios técnicos y modelamientos de zonas de riesgo, rutas de evacuación y áreas seguras.
Además, Paredes señaló que la preparación permanente es fundamental, ya que los sismos continuarán ocurriendo, por lo que es necesario que la población mantenga una cultura de prevención y respuesta oportuna ante cualquier emergencia.

