Identifican zonas de alto riesgo por deslizamientos y refuerzan almacenes de avanzada en Áncash
La Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres del Gobierno Regional de Áncash informó sobre las acciones de prevención y respuesta ante las intensas lluvias que afectan a la región.
El jefe de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres (ORGRD) del Gobierno Regional de Áncash, Ing. Gastone Rafael Macedo Menacho, informó que, a partir de los reportes de emergencias registradas durante el año 2025, se han identificado diversas zonas de alto riesgo a deslizamientos, inundaciones y movimientos en masa en diferentes provincias de la región, principalmente en las zonas de Conchucos, Sihuas, Pallasca, Pomabamba y Piscobamba.
Precisó que esta información permite planificar acciones de prevención y respuesta ante las intensas lluvias, mediante la coordinación con las municipalidades distritales y los sectores competentes, de acuerdo a la naturaleza de cada emergencia, ya sea en vías nacionales, regionales o vecinales.
Como parte de las medidas preventivas, la ORGRD ha fortalecido la educación comunitaria a través de capacitaciones en las 20 provincias de Áncash, abordando la correcta asignación presupuestal para emergencias, la elaboración de planes de prevención y el adecuado abastecimiento de almacenes de ayuda humanitaria.
Asimismo, tras una evaluación técnica sobre las lluvias intensas, se han implementado seis almacenes de avanzada, con la finalidad de garantizar una atención oportuna a las poblaciones afectadas ante huaicos, colapsos de carreteras o puentes, permitiendo una respuesta inmediata mediante la entrega de ayuda humanitaria conforme a las fichas EDA y SIMPAC.
Macedo Menacho también recordó que el Decreto Supremo N.° 003-2026-PCM declaró en emergencia a seis provincias de Áncash, lo que permitirá a los gobiernos locales priorizar la atención de las emergencias ocasionadas por las lluvias intensas y sus consecuencias.
El funcionario exhortó a la población a participar activamente en simulacros y mantener preparada su mochila de emergencia, así como a coordinar con las Oficinas de Gestión del Riesgo de Desastres de cada municipalidad para la evaluación técnica de viviendas y zonas vulnerables tras una emergencia.