Entre lágrimas y con la voz quebrada, doña Justina Tahua Henostroza denunció públicamente que una de sus hijas la habría engañado para hacerla poner su huella digital en unos documentos, asegurándole que eran trámites para la instalación de agua y luz. Sin embargo, tiempo después —según su testimonio— se enteró de que dichos papeles habrían sido utilizados para la venta de la vivienda donde residía junto a su familia.
La adulta mayor contó que no sabe leer ni escribir y que confió plenamente en su hija. “Mi hija me engañó… me dijo que era para poner agua y luz”, relató entre sollozos.
Actualmente, doña Justina, su esposo Alberto Milla Albino y sus nietos duermen en la calle, bajo un techo improvisado con calamina y plásticos, expuestos al frío y a las inclemencias del clima. Los vecinos de la zona vienen brindándoles apoyo con alimentos, gesto que la familia agradece profundamente.
“Yo quiero regresar a mi casa, donde estábamos acostumbrados”, expresó la abuelita entre lágrimas, mientras pedía ayuda para recuperar su vivienda. Señaló además que, pese a las carencias, ellos sobreviven trabajando en el reciclaje, y que la hija que habría vendido el inmueble nunca les brindó apoyo económico.
Ante esta situación, la familia busca orientación legal para saber qué acciones pueden tomar y si es posible presentar una denuncia que les permita recuperar su hogar.
El caso ha generado conmoción e indignación entre los vecinos de Huaraz, quienes piden la intervención de las autoridades competentes para esclarecer los hechos y proteger a la familia afectada.

