“Esto no puede volver a ocurrir”, afirmó la prefecta regional de Áncash, Luz Limas Cerna, tras el caso registrado el último viernes 23 de enero, cuando una mujer gestante no fue atendida de manera oportuna y terminó dando a luz en el pasillo de un hospital recientemente inaugurado. El hecho generó cuestionamientos públicos y motivó el inicio de una investigación por negligencia médica.
De acuerdo con lo informado, el caso fue comunicado de inmediato a la Defensoría del Pueblo, entidad que realizó una verificación en el establecimiento de salud y recabó información sobre lo ocurrido. “Reportámos de inmediato a la Defensoría del Pueblo, los cuales tomaron actos en el asunto y ya tienen un reporte”, indicó la prefecta.

Limas Cerna calificó el hecho como grave y advirtió que se trata de una situación que pone en riesgo la vida de la madre y del recién nacido. “Se está jugando con vidas humanas y más aún cuando se trata de un recién nacido”, declaró.
Como medida preventiva mientras se desarrollan las investigaciones, se dispuso la separación temporal de cuatro profesionales de salud que se encontraban de turno al momento de los hechos. “Tengo entendido que ha habido cuatro profesionales que han sido separados de su cargo hasta que dure la investigación”, precisó.
La prefecta remarcó que lo ocurrido no solo expone fallas en la atención, sino que afecta la dignidad de la paciente. “Es una denigración a una madre de familia que va para un parto y tiene que esperar y prácticamente ha sido abandonada”, sostuvo.
Finalmente, señaló que se hará seguimiento al proceso para determinar responsabilidades. “Vamos a esperar las investigaciones del caso y pedir mayor información”, concluyó.

