El médico psiquiatra Ronald Cruz informó que, desde mediados de 2025, la Unidad de Psiquiatría viene recibiendo y tratando a pacientes adolescentes con problemas emocionales y cuadros de depresión.
Señaló que, tras la evaluación profesional, en algunos casos se determina la necesidad de hospitalización por un periodo corto, con el objetivo de mejorar el estado del paciente y disminuir el riesgo de que atente contra su integridad física.
Evolución de los casos atendidos
De acuerdo con lo manifestado, la mayoría de los casos presenta una evolución favorable, logrando estabilizarse y continuar su tratamiento de manera ambulatoria.
Indicó que existen casos más complejos, denominados refractarios, que pueden requerir periodos de hospitalización más prolongados, de dos a cuatro meses, aunque precisó que no constituyen la mayoría. Señaló que el tiempo promedio de hospitalización suele oscilar entre medio mes y un mes y medio.
Cruz informó que la mayor parte de los pacientes atendidos proviene de Huaraz, aunque también se registran casos de otras zonas del Callejón de Huaylas, como Carhuaz, Caraz y Yungay, así como de localidades de la zona de Conchucos, entre ellas Chavín, San Marcos y Huari, además de algunos casos de Chiquián y distritos cercanos a Recuay.
Señales de alerta en adolescentes
El especialista recomendó a los padres prestar atención a cambios persistentes en el estado de ánimo y la conducta de sus hijos. Señaló que, en adolescentes, la tristeza sostenida puede ser una señal de alerta, mientras que en edades menores pueden presentarse irritabilidad, baja tolerancia a la frustración y alteraciones del sueño.
Asimismo, indicó que es importante verificar la calidad del sueño, ya que dormir mal puede ser un indicador de problemas emocionales.
Importancia de no minimizar los síntomas
Cruz advirtió sobre la importancia de no minimizar los cambios de conducta o emocionales, ni atribuirlos únicamente a factores pasajeros o a la falta de voluntad.
Señaló que postergar la atención profesional puede agravar la situación, generando abandono de actividades académicas o laborales y dificultando la recuperación del paciente cuando el problema se aborda de manera tardía.

