Esta mañana se confirmó la habilitación del club para participar nuevamente en la Liga Distrital de Fútbol de San Marcos, una noticia que ha despertado la alegría de los hinchas no solo de San Marcos, sino también de Huari y de toda la región Áncash.
Han pasado 532 días 1 año, 5 meses, 2 semanas desde aquel domingo 18 de agosto de 2024, cuando el club fue sancionado por la Liga Departamental de Fútbol de Áncash. Aquella resolución incluyó el veto al Estadio Municipal de Recuay por un periodo de dos años, además de la prohibición de disputar encuentros oficiales en dicho escenario durante la Etapa Departamental.
La sanción fue consecuencia de los graves hechos de violencia ocurridos tras el partido entre el Fútbol Club San Andrés de Runtu y el Club Alianza Arenal de Moro, encuentro que terminó con victoria 1-0 para el cuadro local. Al finalizar el compromiso, se desató una violenta confrontación que involucró a hinchas, jugadores, cuerpo técnico, árbitros y efectivos del orden.
Los incidentes incluyeron agresiones físicas, lanzamiento de piedras, destrozos en camerinos y actos de vandalismo, además del robo de pertenencias personales, como indumentaria deportiva y teléfonos celulares de árbitros y jugadores del equipo visitante. Hechos que fueron considerados inaceptables y que evidenciaron una profunda crisis de comportamiento en el fútbol local.
La medida quedó establecida en la Resolución N° 003-LIDEFA Áncash 2024, sustentada en los artículos del Sistema Nacional de Campeonatos que sancionan severamente la violencia y el desorden en los escenarios deportivos. El objetivo no solo fue castigar a los responsables, sino también prevenir futuros hechos similares y garantizar la seguridad de todos los actores del fútbol.
Hoy, con el retorno de San Andrés de Runtu, se abre una nueva etapa. El desafío no es solo deportivo, sino también social y administrativo: erradicar la violencia del fútbol, fomentar el respeto y recuperar el espíritu de competencia sana que el deporte merece.
El balón vuelve a rodar, y con él, la esperanza de que el fútbol en Áncash aprenda de sus errores y avance hacia un futuro más seguro y respetuoso.

