El gerente general de la Sociedad de Beneficencia de Huaraz, brindó una conferencia de prensa para aclarar los hechos registrados el último sábado en el Cementerio Presbítero Villón, los cuales fueron difundidos a través de redes sociales.
Según explicó, la Beneficencia brinda dos modalidades de sepultura: entierro en suelo y entierro en nichos, y en ambos casos se deben cumplir las condiciones establecidas en el reglamento interno y el tarifario vigente. En este caso, el personal del cementerio realizó una excavación a 1.20 metros de profundidad, conforme a lo establecido, y durante la verificación se detectó que el terreno no reunía las condiciones necesarias para autorizar el entierro en suelo.
Trevejo Minaya indicó que, al advertirse esta situación, el personal del cementerio se comunicó con los familiares de la persona fallecida, específicamente con su hija, y se acordó no continuar con el entierro en suelo y optar por la adquisición de un nicho, alternativa que finalmente se concretó.
El gerente general precisó que, mientras los familiares realizaban las gestiones para la adquisición del nicho, personas que asistían al sepelio ingresaron al área excavada y realizaron trabajos adicionales de excavación sin autorización, situación que quedó registrada en los videos difundidos. En ese sentido, aclaró que no se trató de personal de la Beneficencia, sino de asistentes al entierro.
Ante esta acción, señaló que el personal del cementerio procedió a rellenar nuevamente el terreno, restituyendo el área a su estado inicial, y posteriormente se realizó el entierro de la difunta en un nicho, conforme al procedimiento regular.
Respecto a posibles acciones legales, Trevejo Minaya informó que la Oficina de Asesoría Jurídica de la Beneficencia ya tomó conocimiento del caso y que se realizarán las indagaciones correspondientes para determinar responsabilidades por la excavación no autorizada.
Consultado sobre las condiciones del terreno, explicó que el cementerio tiene más de 100 años de antigüedad, por lo que en algunas zonas pueden encontrarse restos a profundidades variables, incluso por encima del metro o metro y medio, lo que impide en determinados casos autorizar entierros en suelo. Añadió que, cuando durante la excavación se detectan restos, el reglamento establece que no se puede continuar con el entierro en esa modalidad.
Finalmente, reiteró que el personal del cementerio actuó conforme a la normativa vigente, priorizando el cumplimiento del reglamento y el respeto a los procedimientos establecidos.