La jefa de la Unidad de Policía Comunitaria, Geraldine Alegre, manifestó que la Policía Nacional viene desarrollando acciones preventivas orientadas al acercamiento con la comunidad organizada, a través de la convocatoria de juntas vecinales de la zona sierra de la región Áncash.
Según explicó, estas reuniones permiten conocer de manera directa la realidad de cada barrio, así como identificar problemáticas vinculadas al orden público. En ese contexto, señaló que uno de los temas que se viene recogiendo a través de la información vecinal es la presencia de cantinas y locales informales que, de acuerdo con lo reportado por los propios vecinos, se habrían convertido en focos de inseguridad ciudadana.
Alegre precisó que la información proporcionada por las juntas vecinales es clave, ya que permite a la Policía evaluar qué situaciones requieren intervención policial y cuáles pueden ser canalizadas mediante coordinaciones con las municipalidades, principalmente en acciones de fiscalización a locales que no contarían con autorización.
Indicó que este trabajo se viene iniciando de manera progresiva con las comisarías de la zona sierra, priorizando el fortalecimiento del vínculo entre la Policía y la comunidad, así como la reactivación y consolidación de las juntas vecinales existentes.
Asimismo, señaló que la Policía Comunitaria también viene impulsando la sensibilización de los vecinos para fomentar su participación activa, remarcando que el trabajo de las juntas vecinales requiere compromiso y continuidad, ya que su labor preventiva contribuye directamente a mejorar la seguridad en los sectores donde operan.
La jefa de la Unidad de Policía Comunitaria reiteró que estas acciones forman parte del enfoque preventivo de la Policía Nacional y que la información recogida será tratada conforme a los procedimientos correspondientes, siempre en coordinación con las autoridades competentes.

