En la primera vuelta presidencial de 2021, ningún candidato logró obtener una mayoría en Áncash. El resultado más alto fue el de Pedro Castillo, con el 23.44% de los votos, un porcentaje suficiente para liderar la elección, pero lejos de representar el respaldo de la mayoría del electorado.
Esto significa que más del 76% de los electores votó por otras opciones, en un escenario donde el respaldo electoral estuvo distribuido entre múltiples candidaturas.
Un electorado repartido entre varias opciones
Los resultados presidenciales en Áncash reflejaron una competencia fragmentada:
- Perú Libre (Pedro Castillo): 23.44%
- Fuerza Popular (Keiko Fujimori): 14.29%
- Alianza para el Progreso (César Acuña): 9.34%
- Renovación Popular (Rafael López Aliaga): 8.97%
- Juntos por el Perú (Verónika Mendoza): 8.43%
- Acción Popular (Rafael Lescano): 8.25%
- Avanza País (Hernando de Soto): 7.33%
- Victoria Nacional (George Forsyth): 6.02%

Ningún candidato superó el 25%, y la diferencia entre el primero y el segundo lugar fue menor a 10 puntos porcentuales.
Este resultado muestra un electorado sin una preferencia dominante, donde el voto se distribuyó entre múltiples candidaturas.
El mismo patrón se repitió en la elección congresal
La fragmentación también fue evidente en la elección parlamentaria.
Perú Libre obtuvo el 16.66% de los votos, seguido por Fuerza Popular con 11.57% y Alianza para el Progreso con 9.58%.
El resto del respaldo electoral se distribuyó entre diversas organizaciones políticas, confirmando la ausencia de una fuerza dominante en la región.
No todos los votos se tradujeron en representación
Un dato clave es que algunos partidos que superaron el 5% de los votos en Áncash no obtuvieron representación en el Congreso.
Este fue el caso de organizaciones como FREPAP y Victoria Nacional, que lograron respaldo regional, pero no alcanzaron el umbral requerido a nivel nacional.
Esto ocurrió porque el sistema electoral peruano combina el voto regional con requisitos nacionales, como la valla electoral, que determina qué partidos acceden finalmente al Parlamento.
En otras palabras, obtener respaldo en Áncash no garantiza llegar al Congreso.
Lo que este patrón puede anticipar para 2026
En las Elecciones Generales del 12 de abril, Áncash elegirá cinco diputados, quienes representarán directamente al departamento en el nuevo Congreso bicameral.
En escenarios donde el voto está fragmentado, pequeñas variaciones en el respaldo electoral pueden modificar qué partidos obtienen representación y qué candidatos llegan al Congreso.
Además, a nivel nacional, más de 6.9 millones de jóvenes participarán en el proceso electoral, según el Reniec. En regiones como Áncash, este segmento también tendrá un rol importante en la definición del resultado.
Lo ocurrido en 2021 muestra que el electorado regional no se concentró en una sola opción dominante. Y ese mismo patrón podría volver a influir en el resultado de 2026.

