El Poder Judicial absolvió al expresidente regional de Áncash, César Álvarez Aguilar, de los cargos que se le imputaban en el proceso conocido como “La Centralita”, considerado uno de los casos más mediáticos vinculados a presuntos actos de corrupción y espionaje político en la región.
La decisión judicial pone fin, en esta instancia, a un proceso que durante años estuvo en el centro del debate público y que involucraba a la exautoridad como presunto responsable de una red que habría operado desde un inmueble en la ciudad de Chimbote. Según la tesis fiscal, en dicho lugar se habrían coordinado acciones irregulares, incluyendo el seguimiento a opositores políticos y otras actividades ilícitas.
Tras conocerse el fallo, Álvarez Aguilar expresó su reacción a través de un mensaje en el que calificó la decisión como una reivindicación personal. “Gracias Dios mío; un caso más que se cae. Gracias por tu misericordia. Volvimos a demostrar nuestra inocencia”, manifestó el exgobernador regional.
El caso “La Centralita” ocupó durante varios años la atención nacional debido a su presunta vinculación con una red de corrupción que habría operado durante su gestión como máxima autoridad regional. La absolución representa un resultado favorable para Álvarez en este proceso específico, aunque el exfuncionario aún enfrenta otros procesos judiciales en curso.
La decisión ha generado diversas reacciones en la región Áncash. Mientras sus simpatizantes consideran el fallo como una confirmación de su inocencia, otros sectores se mantienen atentos ante la posibilidad de que el Ministerio Público interponga un recurso de apelación.

