Un total de 26 profesionales de la salud de 10 centros de salud mental comunitarios de Áncash fueron capacitados y certificados en el programa “Bálsamo de Ternura”, una metodología orientada a mejorar la atención integral de niños, adolescentes y sus familias, a través del fortalecimiento de habilidades emocionales y relacionales.
La iniciativa, desarrollada en el marco de un convenio entre la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Áncash y la organización World Vision, busca transformar la intervención en salud mental desde un enfoque comunitario y familiar, abordando experiencias vividas durante la niñez.
El director de DIRESA Áncash destacó la importancia de este proceso formativo, señalando que la región enfrenta una alta demanda en atención psicológica. “En el año 2025 se atendió a más de 2 mil niños y adolescentes con problemas de salud mental, siendo los casos más frecuentes la ansiedad, problemas de conducta y violencia”, precisó.
El programa se desarrolló durante cuatro meses e incluyó una fase presencial intensiva, seguida de la aplicación práctica en los territorios con acompañamiento técnico especializado. Como resultado, los profesionales no solo fortalecieron sus competencias técnicas, sino también sus capacidades humanas para brindar una atención más empática.
“Lo que se busca es acompañar a las familias con afecto, con cercanía, porque la salud mental también se construye desde el entorno familiar”, resaltaron durante la ceremonia de certificación.
Asimismo, se informó que esta metodología será replicada en los distintos establecimientos de salud, beneficiando directamente a niñas, niños y adolescentes, así como a madres, padres y cuidadores.
Las autoridades subrayaron que este tipo de iniciativas cobra mayor relevancia tras los efectos de la pandemia, que dejaron secuelas emocionales en la población más joven. En ese contexto, remarcaron que fortalecer la salud mental desde la familia es clave para el bienestar social.

