Tras la contaminación del agua en el sector de Casca a raíz del aluvión ocurrido en abril de 2025, se plantea un proyecto de emergencia para restablecer el abastecimiento hídrico mediante la captación desde la quebrada de Llaca, informó el ingeniero César Coral Jamanca, supervisor de la iniciativa.
El especialista explicó que el evento natural dejó el recurso hídrico con presencia de metales pesados como aluminio, manganeso y hierro, lo que obligó a buscar una alternativa inmediata para el consumo de la población afectada. “El agua de Casca quedó totalmente contaminada con metales pesados, por lo que se está proponiendo traer una línea de conducción desde la zona de Llaca”, precisó.
El proyecto contempla la instalación de aproximadamente 9 kilómetros de tubería de cuatro pulgadas desde la vía hacia Paria–Wilcahuain hasta las faldas del nevado Vallunaraju, con una captación estimada entre 30 y 35 litros por segundo. Este caudal será distribuido a sectores como Acovichay, La Loma y Huanchac mediante sistemas de distribución que asignarán el recurso según la demanda de cada zona.
“Se va a tener agua de calidad, pero esto es un proyecto de emergencia, no es definitivo”, remarcó Coral Jamanca, al tiempo que instó a las autoridades a impulsar una solución integral y sostenible para Huaraz.
Asimismo, indicó que la ejecución de la obra demandará aproximadamente 45 días, considerando la instalación de cerca de 22 kilómetros de tubería que será enterrada para su protección frente a factores climáticos y posibles riesgos.
El especialista enfatizó la necesidad de que el Gobierno Nacional, junto a autoridades locales y el Ministerio de Vivienda, articulen esfuerzos para desarrollar un proyecto definitivo que garantice el acceso al agua potable a largo plazo para toda la población.

