El decano del Colegio de Arqueólogos de Áncash, César Serna Lamas, alertó sobre la situación crítica que enfrentan diversos sitios arqueológicos de la región, afectados tanto por las lluvias intensas como por la invasión de terrenos vinculada a la expansión de la frontera agrícola. En ese contexto, solicitó a la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) reforzar las acciones de protección y control.
“El problema es que muchos sitios arqueológicos están siendo atentados por la ampliación de la frontera agrícola. No se están respetando las delimitaciones establecidas”, advirtió Serna Lamas, al referirse a intervenciones irregulares que comprometen la integridad del patrimonio.
Uno de los casos más preocupantes, según indicó, es el del sitio arqueológico de Waullac, donde se habrían detectado intentos de ocupación de áreas protegidas. “Se está intentando apropiarse de espacios que pertenecen al sitio arqueológico. Eso es un delito y está sancionado por el Código Penal”, enfatizó.
El especialista remarcó que la responsabilidad de la protección recae en la DDC Áncash, entidad que, señaló, debe fortalecer la vigilancia y las campañas de sensibilización. “Hay que hacer conocer a la población que atentar contra un sitio arqueológico tiene consecuencias legales”, sostuvo.
Asimismo, señaló que la falta de presupuesto limita las acciones de conservación. “El gran problema es que no hay apoyo suficiente desde el nivel central. Sin recursos, muchos sitios quedan abandonados”, explicó.
A esta situación se suman los efectos de las lluvias, que incrementan el deterioro de estructuras prehispánicas y exponen aún más estos espacios a daños. Ante ello, el decano consideró necesario implementar medidas preventivas y planes de conservación sostenidos.
Además, mencionó que otros sitios como Pumacayan y Willkawain también requieren atención prioritaria. “Los sitios más cercanos deben ser protegidos de manera inmediata. Es fundamental garantizar su conservación y evitar mayores daños”, concluyó.

