El puente Bailey instalado en el sector Collata, distrito de Cátac, ingresó a su fase de pruebas con tránsito vehicular controlado, como paso previo a su habilitación total prevista para este lunes en la ruta nacional PE-3N, tramo Conococha – Cátac.
La infraestructura metálica, de aproximadamente 30 metros de longitud y doble carril, permitirá restablecer el tránsito en el kilómetro 523+350, punto que había quedado afectado por las intensas lluvias y el incremento del caudal del río, lo que interrumpió la circulación vehicular en esta vía nacional.
Según lo informado, esta etapa de pruebas busca verificar las condiciones de resistencia, estabilidad y seguridad del puente antes de su apertura definitiva.
El ingeniero Kevin Montalvo Cristóbal, responsable de los trabajos, indicó que estas evaluaciones son necesarias para garantizar el correcto funcionamiento de la estructura.
Trabajos complementarios en la zona
De manera paralela, se ejecutaron labores de limpieza del cauce del río Collata, así como la colocación de enrocado para reforzar y proteger los estribos del puente frente a posibles crecidas.
Estas intervenciones forman parte de las acciones destinadas a asegurar la operatividad de la infraestructura en el contexto de la temporada de lluvias.
Coordinación entre MTC y Gobierno Regional
La instalación del puente Bailey es resultado de acciones coordinadas entre el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y el Gobierno Regional de Áncash, que impulsaron la intervención en este punto crítico de la vía.
Desde el Gobierno Regional se destacó que la habilitación del puente permitirá restablecer la conectividad en este corredor vial, especialmente en un periodo de mayor tránsito por la cercanía de la Semana Santa.
Mientras culmina la fase de pruebas, se mantiene habilitada una vía alterna, con el objetivo de garantizar la continuidad del tránsito en la zona.

