Un simulacro de votación realizado por Ipsos revela que seis partidos políticos lograrían superar la valla electoral para el Senado en las elecciones generales de 2026, marcando un cambio respecto al primer estudio, en el que solo cinco agrupaciones alcanzaban el umbral requerido. El análisis confirma un escenario competitivo y con distribución del voto entre diversas fuerzas políticas.
Restitución del Senado y requisitos electorales
La restitución del Senado, prevista para el 28 de julio próximo, ha generado expectativa en la ciudadanía. Esta Cámara Alta estará conformada por 60 representantes de distintas organizaciones políticas, siempre que superen el 5% de los votos válidos a nivel nacional y logren, además, elegir al menos tres senadores en más de una circunscripción electoral. En ese contexto, el simulacro nacional urbano-rural realizado el 21 y 22 de marzo cobra relevancia al mostrar cómo se viene configurando la futura representación parlamentaria.

Resultados del simulacro
Según el recuento de votos válidos, Fuerza Popular encabeza la preferencia con 14.6%, registrando un incremento de un punto porcentual respecto a la medición anterior. Le siguen Renovación Popular con 13.2%, Juntos por el Perú con 9.6% y Alianza para el Progreso con 7.2%.
En el quinto lugar aparece el Partido del Buen Gobierno, que registra un crecimiento significativo al pasar de 3.6% a 5.8%, logrando superar la valla electoral. En tanto, Ahora Nación se ubica en la sexta posición con 5.5%, aunque muestra una ligera caída frente al 6.2% obtenido en el simulacro previo.
Variaciones y partidos en descenso
El estudio también evidencia cambios importantes en otras agrupaciones. País para Todos, que en la primera medición ocupaba el cuarto lugar con 7%, desciende al octavo puesto con 3.9%, quedando fuera del grupo que alcanzaría representación en el Senado. De igual manera, Integridad Democrática reduce su respaldo de 4.3% a 2.7%, alejándose del umbral mínimo requerido.
Metodología y comportamiento electoral
El simulacro de votación permite una aproximación más precisa al comportamiento del electorado, ya que reproduce las condiciones reales del sufragio mediante el uso de cédulas y ánforas que garantizan el voto secreto. Este mecanismo evalúa el reconocimiento de los símbolos partidarios por parte de los ciudadanos, a diferencia de la encuesta tradicional de intención de voto, donde se presentan listas con nombres y organizaciones.
Pese a estas diferencias metodológicas, tanto el simulacro como la encuesta coinciden en ubicar a las mismas seis agrupaciones en los primeros lugares, aunque con variaciones en los porcentajes. Este resultado refuerza la tendencia de un escenario electoral aún abierto, con márgenes ajustados y un electorado que podría redefinir sus preferencias en las próximas semanas.
En ese contexto, el panorama hacia las elecciones de 2026 se mantiene dinámico, con posibles cambios en la composición final del Senado conforme avance la campaña y se consoliden las decisiones del electorado.

