La jefa del Centro de Salud Mental Comunitario Ally Warac, Katia Huerta, advirtió que muchas mujeres víctimas de violencia en Huaraz no continúan con su tratamiento o no llegan a recibir atención especializada, pese a la gravedad de los casos.
Según indicó, el establecimiento atiende principalmente situaciones de nivel moderado a severo; sin embargo, el número de pacientes que sigue el proceso completo es reducido. “En su mayoría desisten de sus denuncias o no continúan con su tratamiento”, señaló.
Huerta explicó que, aunque existen canales para acceder a atención, ya sea de manera directa o mediante derivaciones del Poder Judicial, varios casos quedan únicamente en registros o plataformas sin concretarse en atención presencial.
Factores que influyen en el abandono del tratamiento
La especialista detalló que entre las principales causas se encuentra la dependencia económica hacia la pareja, así como la presencia de hijos, factores que influyen en la decisión de no continuar con el proceso.
Asimismo, indicó que el tratamiento en salud mental implica un proceso prolongado, en el que se trabajan aspectos emocionales como la autoestima y la recuperación integral, lo que requiere compromiso y seguimiento constante.
En ese contexto, señaló que la falta de continuidad limita los resultados del tratamiento y dificulta la recuperación de las víctimas.
Riesgos ante la falta de atención oportuna
Huerta advirtió que el abandono de denuncias y tratamientos puede generar consecuencias más graves. “Podría llegar hasta un feminicidio”, manifestó, al referirse a los riesgos de no intervenir a tiempo.
Añadió que el centro realiza seguimiento domiciliario en algunos casos, con el objetivo de monitorear la situación de las pacientes, aunque reconoció que no siempre se logra mantener una atención constante.
Asimismo, indicó que la violencia puede reproducirse en el entorno familiar si no se aborda de manera adecuada, por lo que reiteró la importancia de continuar con los procesos de atención y acompañamiento profesional.

