El director de la institución educativa Jorge Basadre Grohmann, Cristian Díaz Evaristo, informó sobre las acciones solidarias que se vienen realizando en favor de una madre de familia y sus dos menores hijos, estudiantes del plantel, quienes perdieron todas sus pertenencias tras el incendio de su vivienda ocurrido el último sábado.
El docente señaló que la comunidad educativa inició una campaña interna de apoyo para reunir víveres, útiles escolares, ropa y aportes económicos destinados a la familia afectada. Indicó además que docentes, estudiantes, personal administrativo y comités de aula participan activamente en las jornadas de ayuda.
Asimismo, destacó el apoyo brindado por la institución educativa Fe y Alegría, desde donde hicieron llegar uniformes escolares, útiles y otras colaboraciones para los menores damnificados.

Según explicó, los dos niños afectados cursan el primer y quinto grado de primaria y actualmente permanecen junto a su familia en condiciones temporales, luego de que el incendio consumiera por completo la vivienda y todas sus pertenencias.
En ese contexto, el director precisó que la institución presentó un documento oficial ante la Municipalidad Distrital de Independencia solicitando apoyo para mejorar las condiciones temporales donde permanece la familia, así como la instalación de módulos o ambientes adecuados.
Por otro lado, Díaz Evaristo informó que el colegio viene desarrollando acciones preventivas para fortalecer la seguridad y la convivencia escolar. En coordinación con docentes, padres de familia y efectivos policiales, realizaron recorridos y patrullajes en los alrededores de la institución educativa.
Durante estas acciones, exhortó a la Municipalidad de Independencia, la Policía Nacional, Fiscalía y Defensoría del Pueblo a reforzar los operativos y fiscalizaciones en establecimientos ubicados cerca del colegio, debido a que —según indicó— se habría detectado presunta venta de bebidas alcohólicas en zonas cercanas al plantel, pese a las restricciones existentes.
El director también hizo un llamado a los padres de familia para mantener una mayor supervisión sobre los estudiantes, verificando sus mochilas, útiles y el uso del dinero entregado a los menores, como parte del trabajo conjunto para prevenir situaciones que afecten la seguridad escolar.

