El Fiscal de la Nación, Tomás Gálvez Villegas, cumplió una recargada agenda de trabajo institucional en el Distrito Fiscal de Áncash. Desde la ciudad de Huaraz, el titular del Ministerio Público lanzó un enérgico pronunciamiento de alcance nacional con miras al balotaje, exigiendo máxima transparencia a los organismos encargados de los comicios.
Gálvez anunció que la Fiscalía desplegará entre 6,800 y 7,000 fiscales en todo el país para supervisar la segunda vuelta electoral. El personal verificado custodiará los locales de votación y vigilará estrictamente el traslado del material electoral para asegurar el pleno respeto al voto ciudadano.
En ese sentido, la máxima autoridad del Ministerio Público exhortó a la ONPE y al JNE a corregir las fallas detectadas en la primera etapa. El magistrado pidió evitar los errores del pasado en el traslado y custodia de actas para lograr un proceso definitivo que no tenga cuestionamiento alguno.
Durante su estadía en la capital ancashina, el alto funcionario sostuvo un importante encuentro protocolar con los representantes del Gobierno Regional de Áncash. La vicegobernadora regional y el gerente general participaron en la recepción para promover el trabajo conjunto en favor del acceso a la justicia.
Asimismo, Gálvez se reunió con los fiscales de la jurisdicción en la sede de Huaraz para reforzar las estrategias contra la criminalidad. En la cita, calificó de grave la crisis de inseguridad nacional por las extorsiones y el sicariato, e invocó a los candidatos presidenciales a priorizar estos temas.
Para cerrar su balance en la región, el Fiscal de la Nación anunció el impulso de una unidad especial contra las economías criminales. Esta división se dedicará al seguimiento del dinero ilícito en el sistema financiero para golpear de forma directa los recursos económicos de las mafias.

