El Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) oficializó la designación del Ing. Daniel Ángel Alama Mena como nuevo director de la Dirección Ejecutiva Áncash. El funcionario, quien asume el liderazgo de la institución por segunda vez tras haber estado al frente hace diez años, anunció que su gestión priorizará la fiscalización de la producción de agroexportación tanto en la costa como en la sierra, además de un estricto control sobre las condiciones sanitarias de los camales y mataderos de la región.
Durante su primera semana oficial en el cargo, Alama Mena destacó el notable crecimiento económico y productivo que ha experimentado Áncash en la última década, haciendo especial énfasis en el despegue agroexportador de la zona andina.
«Ancash tiene un potencial enorme en la exportación que ha crecido muchísimo en los últimos años. Veo con mucha sorpresa y alegría que se haya avanzado tanto en la sierra, especialmente en el Callejón de Huaylas, desde donde ya se exportan cultivos como arándanos, aguaymanto y palta, permitiendo que los pequeños productores de la zona incursionen con éxito en el mercado internacional», manifestó el director ejecutivo.
El nuevo titular de SENASA Áncash detalló que el rol de la institución bajo su mando será el de un facilitador técnico y un riguroso fiscalizador para asegurar que los productos ancashinos cumplan con las exigencias de los mercados globales. En ese sentido, aseguró que la entidad continuará apoyando activamente las agroexportaciones mediante la apertura de nuevos mercados internacionales, la certificación rigurosa de las frutas y la validación técnica de los lugares de producción.
Respecto al consumo local, Alama enfatizó que la tendencia global y regional apunta hacia el consumo de alimentos sanos, libres de trazas nocivas.
«La inocuidad no es solo para el ser humano, sino también para los animales; ellos deben ser criados de manera adecuada. Al consumir un alimento de origen animal, este no debe registrar cargas de residuos de plaguicidas o contaminantes derivados de su alimentación», explicó el especialista, adscribiendo el trabajo de SENASA a los lineamientos del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI).
Uno de los desafíos más críticos que abordará la nueva gestión es la situación sanitaria de los centros de faenamiento en el interior de la región, particularmente en las provincias de la sierra. El Ing. Daniel Alama señaló que el área de Inocuidad Agroalimentaria de la institución incidirá de manera drástica en la evaluación, fiscalización y formalización de estos establecimientos.
«Como SENASA velamos por la sanidad animal, la sanidad vegetal y la inocuidad agroalimentaria. En el tema de los camales y mataderos, nuestra competencia es fiscalizarlos y autorizarlos. Vamos a incidir con mucha fuerza en ese trabajo de campo para lograr la autorización formal de los mataderos aquí en la región, asegurando que la población consuma carne segura y apta», concluyó la autoridad sanitaria.

