El Congreso que dejará funciones en julio intenta aprobar cambios claves sobre minería y Amazonía pese al fuerte rechazo ciudadano que arrastra desde años atrás. Más del 70 % de congresistas que buscó la reelección quedó fuera del próximo Parlamento bicameral. Varias bancadas perderán representación o desaparecerán tras las elecciones.
Aun así, sectores que promovieron normas favorables al Reinfo y a la flexibilización ambiental buscan dejar reformas permanentes antes del cambio de legislatura. El objetivo apunta a modificar reglas sobre concesiones mineras, control ambiental y actividades extractivas en zonas sensibles.
Según el analista en temas mineros, Iván Arenas, este Congreso “no debería tocar esos temas de fondo. La ley MAPE debe ser abordada en el próximo gobierno, lejos de ideologismo y politización, porque hoy no hay garantía de que eso suceda”.
Como señala Arenas, entre las propuestas que el Legislativo busca aprobar figura el Proyecto de Ley 3377, que facilitaría concesiones mineras en la Amazonía, como Madre de Dios, y permitiría formalizar a mineros inscritos en el Reinfo con instrumentos ambientales apenas presentados, sin necesidad de aprobación definitiva, a pesar de las observaciones formuladas por especialistas sobre los impactos que esta actividad puede generar en zonas sensibles.
Al mismo tiempo, el Congreso evita debatir la nueva Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE), una norma clave para ordenar la actividad minera informal y enfrentar el crecimiento de economías ilegales vinculadas al oro.
Las bancadas más golpeadas en las urnas, entre ellas sectores de Alianza para el Progreso y Podemos Perú, respaldaron en los últimos años proyectos relacionados con el Reinfo y la reducción de controles ambientales para la minería informal, una medida que, según especialistas, puede ser utilizada para encubrir actividades ilegales.
Arenas dijo que el peligro actual es que este Congreso, que está de salida, busque aprobar normas de gran impacto, sobre todo desde la Comisión de Energía y Minas. “No podemos aceptar que haya un debate sobre esto cuando tenemos congresistas que representan a la minería informal”, señaló.
En este contexto, la premura para aprobar estas modificaciones ha generado cuestionamientos entre especialistas y actores del sector. A pocas semanas de dejar el poder, consideran que reformas de esta magnitud deberían ser discutidas por el próximo Congreso, dada su relevancia para la política minera y ambiental del país.