La construcción de la carretera Paria – Willcahuaín avanza, pero no solo por la maquinaria. El proyecto cobra fuerza gracias a los propios vecinos que han decidido ceder parte de sus terrenos para que la pista no quede reducida y mal diseñada.
El caso de la vecina Nancy Valentín es el más reciente. Ella donó un metro de su propiedad para ampliar el trazo. «Le quiero agradecer públicamente. Mire, así como estaba esa pared quedaría muy mal la pista; la señora generosamente está donando ese espacio», confesó el alcalde Ladislao Cruz durante su visita a la zona.
Esta actitud de los pobladores se ha vuelto la clave para destrabar el proyecto. Antes de Valentín, otros vecinos como Nancy Álamo cedieron 940 metros cuadrados, y hasta la iglesia de Acovichay tuvo que reubicarse para no frenar el progreso. «La unión hace la fuerza», repitió Cruz al reconocer el trabajo de Alipio Tolentino y su comité, quienes han mantenido la presión para que la obra no se detenga.
El alivio para los transportistas y residentes está cerca. Se confirmó que la entrega de la carretera será progresiva, y el sector de la carretera Paria – Wilcahuaín estará listo entre septiembre y octubre.
Para cerrar, la gestión anunció que el mes de julio tienen programadas dos inauguraciones clave para mejorar la conectividad en Independencia. La meta, aseguran, es dejar de lado los obstáculos y cumplir con la modernización que los vecinos exigen.

