El cambio climático viene generando efectos en Áncash, donde autoridades advirtieron el incremento de la temperatura del mar, el retroceso de glaciares y la intensificación de lluvias e inundaciones que impactan en diversos sectores de la región.
En el litoral de Áncash, la temperatura del mar habría aumentado entre 4 y 5 grados en algunos puntos, según reportes técnicos. Esta variación estaría afectando de manera directa a la actividad pesquera y a las familias que dependen de este sector económico.
En la zona altoandina, el retroceso acelerado de glaciares en la Cordillera Blanca comprometería la disponibilidad de agua en el mediano plazo. Este escenario también elevaría el riesgo de sequías, heladas y otras variaciones climáticas que afectarían la agricultura.
En la costa se advierte la posibilidad de inundaciones y desbordes de ríos, mientras que en la sierra se prevé la intensificación de lluvias. Estos escenarios podrían replicar emergencias registradas en los años 2016 y 2017 en el país.
Frente a esta situación, se informó que se vienen coordinando acciones con entidades competentes para evaluar la capacidad de respuesta de los gobiernos locales. Esto incluye la revisión de presupuestos, planes de emergencia y condiciones de los almacenes de ayuda humanitaria.
Además, se alertó que algunas municipalidades podrían presentar limitaciones en la gestión del riesgo de desastres. Ello pondría en evaluación su nivel de preparación ante posibles emergencias climáticas en la región de Áncash.

