La Dirección Regional de Salud (Diresa) Áncash informó que la región registra 72 casos de dengue en lo que va del año, con mayor incidencia en los distritos de Casma y Santa, zonas donde se viene reforzando las acciones de prevención y control.
El director de Epidemiología de la Diresa Áncash, Jaime Salazar Vargas, señaló que en las últimas tres semanas se ha observado un incremento de casos en estos sectores, motivo por el cual se vienen ejecutando actividades de vigilancia vectorial, promoción de la salud y comunicación de riesgos.
“Estamos observando un incremento en los distritos de Casma y Santa, donde se vienen realizando actividades de prevención”, indicó el especialista.
Factores climáticos favorecen presencia del mosquito
Salazar Vargas explicó que el aumento de casos está relacionado con las condiciones ambientales que favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del virus del dengue.
Precisó que las altas temperaturas y los niveles elevados de humedad registrados en la zona costera de Áncash generan un escenario favorable para el incremento de la densidad del vector.
“Tenemos verano permanente, temperaturas altas y humedad alta, y esos son factores que contribuyen al aumento de la densidad del vector transmisor del dengue”, explicó.
Asimismo, señaló que los reportes del ENFEN advierten la posibilidad de condiciones climáticas que podrían favorecer escenarios de riesgo, por lo que el sector salud viene adoptando medidas para evitar situaciones similares a las registradas durante los años 2023 y 2024.
Diresa cuenta con presupuesto para acciones de prevención
El director de Epidemiología informó que el Gobierno Regional de Áncash realizó una inyección presupuestal para fortalecer las actividades de prevención y control del dengue en los distritos de la zona costa.
Indicó que estos recursos permiten desarrollar acciones programadas y que, de acuerdo con el comportamiento de la enfermedad y los indicadores epidemiológicos, se evaluaría una segunda asignación presupuestal para continuar con los trabajos durante el resto del año.
Prevención debe ser la principal estrategia
El especialista explicó que la fumigación o nebulización no debe ser la primera medida de respuesta, sino una acción que se aplica cuando el riesgo sanitario aumenta considerablemente.
“La nebulización debe ser la última alternativa que debemos tomar, cuando prácticamente el problema se nos va de las manos”, afirmó.
En ese sentido, resaltó la importancia de mantener la vigilancia del mosquito, fortalecer la comunicación con la población y promover prácticas preventivas dentro de los hogares, como eliminar recipientes donde pueda acumularse agua.
Además, señaló que, debido a la presencia del mosquito transmisor en algunas zonas, resulta difícil eliminarlo completamente, por lo que las acciones deben enfocarse en mantener bajo control los indicadores entomológicos y reducir los riesgos de transmisión del dengue.

