Las alertas sobre un posible Fenómeno El Niño ya fueron emitidas y el riesgo para millones de peruanos es conocido. Sin embargo, el poder ejecutivo actual no ha actuado con la urgencia que exige esta amenaza ni ha ejercido el liderazgo necesario para preparar al país. Lo más grave es que esta situación ocurre pese a que el propio Estado conoce desde hace meses la magnitud del riesgo.
Las cifras reflejan esa falta de respuesta. Al 30 de junio, el programa presupuestal destinado a la reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres registra una ejecución de apenas el 27%. Aunque los gobiernos regionales y locales administran la mayor parte de estos recursos, el Gobierno central no puede limitarse a transferir presupuesto y esperar resultados. Su responsabilidad es liderar, coordinar y asegurar que las intervenciones de prevención se ejecuten oportunamente.
Más aún, el propio poder ejecutivo conoce las limitaciones existentes. Más del 70% de las municipalidades requiere capacitación para gestionar el riesgo de desastres y tres de cada cuatro necesitan asistencia técnica para mejorar su capacidad de gestión. Estas brechas no son nuevas ni desconocidas, por lo que debieron ser atendidas con anticipación. La prevención no puede depender únicamente de gobiernos subnacionales que carecen de las herramientas necesarias para responder adecuadamente.
A pocos días del cambio de gobierno, el balance resulta preocupante. Pese a las advertencias emitidas y al tiempo disponible para actuar, el país sigue llegando sin la preparación que exige una amenaza de esta magnitud. La falta de liderazgo para articular y acelerar las acciones de prevención termina trasladando ese desafío a la siguiente administración.
Si el país vuelve a enfrentar graves pérdidas por el Fenómeno El Niño, no será porque el Estado no conocía el riesgo. Las alertas fueron emitidas, los recursos fueron asignados y las debilidades de gestión estaban plenamente identificadas. Lo que ha faltado es liderazgo para convertir esa información en acciones concretas de prevención. Exhortamos al siguiente gobierno a tomar las medidas correctivas apenas inicie funciones por el bien de la población.

