Diez productores de Churap buscan ampliar la crianza de cuyes y alcanzar una producción anual de 9,800 animales, luego de acceder a maquinaria, equipos, reproductores y asistencia técnica mediante el programa Procompite 2024.
La iniciativa corresponde a la Asociación de Productores Agropecuarios Cordillera Blanca, cuyos integrantes desarrollaban esta actividad principalmente a escala familiar. Según la información difundida, el proyecto busca mejorar las condiciones de crianza y aumentar la capacidad productiva de la organización.
La inversión reportada asciende a S/187,500. De este monto, S/150,000 fueron cofinanciados por la Municipalidad Distrital de Independencia, mientras que la diferencia habría correspondido al aporte de la asociación.
Incorporan equipos y reproductores
Como parte de la propuesta, los productores recibieron maquinaria y equipos para fortalecer el manejo de los animales. También fueron incorporados reproductores de la raza Perú, con los que se espera mejorar progresivamente la producción.
Los socios participaron, además, en capacitaciones relacionadas con manejo, nutrición, alimentación y bioseguridad. Estas actividades estuvieron orientadas a reducir riesgos sanitarios y ordenar el proceso de crianza.
La información proporcionada no detalla qué tipo de maquinaria fue adquirida, cuántos reproductores fueron entregados ni cuál era el volumen de producción de la asociación antes de recibir el financiamiento.
Proyección apunta al mercado nacional
De acuerdo con la información difundida sobre el proyecto, la asociación proyecta producir 9,800 cuyes al año. Este objetivo permitiría que la crianza deje de concentrarse únicamente en el consumo o la venta local y busque una mayor presencia en otros mercados.
Sin embargo, todavía no se ha precisado si la cifra corresponde al número de animales criados, comercializados o entregados anualmente. Tampoco se informó qué compradores o mercados nacionales recibirían la producción.
El cumplimiento de la meta dependerá de la capacidad de crianza, las condiciones sanitarias, la disponibilidad de alimento y los canales de comercialización que logren establecer los productores.

