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Áncash: Delincuentes desmantelan planta de oxígeno que salvó vidas durante la pandemia en Chimbote

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Áncash: Delincuentes desmantelan planta de oxígeno que salvó vidas durante la pandemia en Chimbote

Delincuentes se llevan cables, cobre y otros componentes de valor.

La planta de oxígeno medicinal de Chimbote, gestionada durante la pandemia de la COVID-19 por el recordado sacerdote Giovanni Sabogal Osorio, se encuentra actualmente expuesta a actos de delincuencia que vienen ocasionando el progresivo desmantelamiento de sus instalaciones.

La infraestructura está ubicada en el pueblo joven Miraflores Alto, a un costado de la parroquia Santos Mártires, y permanece inoperativa desde que culminó la emergencia sanitaria. La falta de vigilancia permanente habría facilitado el ingreso de personas al recinto.

Ingresos y sustracción de componentes

Según la información conocida, sujetos ingresaron al lugar en al menos tres oportunidades: el 30 de julio, al día siguiente y el domingo 16 de agosto.

Para acceder al interior, habrían escalado una de las paredes y utilizado una abertura existente en la infraestructura. Una vez dentro, sustrajeron cables, cobre y otros materiales de valor, además de retirar componentes y estructuras de la planta.

Los ingresos también habrían sido relacionados con la presencia de personas que acudirían al lugar para consumir drogas, situación que incrementa el riesgo de deterioro y pérdida de los equipos que aún permanecen en el recinto.

De símbolo de esperanza al abandono

Durante la pandemia, la planta representó una respuesta para atender la demanda de oxígeno medicinal en uno de los periodos más críticos para la población de Chimbote. Su gestión estuvo vinculada al sacerdote Giovanni Sabogal Osorio, quien impulsó su implementación.

Mientras estuvo operativa, la infraestructura contaba con vigilancia permanente. Sin embargo, este servicio fue suspendido debido a los reducidos ingresos que generaba luego de la emergencia sanitaria.

La parroquia Santos Mártires, ubicada junto a la planta, también brindaba el suministro de energía eléctrica necesario para su funcionamiento. Pese a su ubicación, la infraestructura se encuentra bajo la administración de la Diócesis de Chimbote.

Riesgo de pérdida de la infraestructura

El progresivo retiro de componentes mantiene en riesgo una planta que durante la pandemia cumplió una función fundamental para la población. Sin vigilancia y sin funcionamiento, sus instalaciones continúan expuestas a nuevos ingresos y a la sustracción de las piezas que aún permanecen en el lugar.

Lo que alguna vez fue un símbolo de solidaridad y esperanza hoy enfrenta el deterioro y el desmantelamiento, mientras se mantiene pendiente una medida que permita proteger esta infraestructura.

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