El director de la Dirección Desconcentrada del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) en Áncash, Carlos Enrique Hurtado Céspedes, informó que el Instituto Geofísico del Perú (IGP) viene instalando sistemas de monitoreo en las quebradas Llaca y Cojup, como parte de las acciones para fortalecer la alerta ante posibles emergencias.
Según explicó, actualmente se vienen colocando los sensores y equipos correspondientes, mientras que los servidores necesarios para el funcionamiento del sistema están siendo instalados. El funcionario señaló que los trabajos correspondientes a Llaca y Cojup culminarían durante la jornada.
Estos sistemas permitirán medir, ante un eventual huaico, la cantidad de agua o material que pueda desplazarse por las quebradas y estimar el tiempo que tendría el flujo para llegar hasta la población.
Hurtado Céspedes indicó que todavía existen seis quebradas pendientes, incluyendo la laguna Parón, a la que calificó como una de las zonas más importantes dentro de este proceso.
Advierten que faltan sirenas para alertar a la población
El director de INDECI Áncash advirtió que, pese al avance en la instalación de los sensores, todavía no se ha colocado ninguna sirena para transmitir la alerta a la población.
Explicó que la adquisición de estos dispositivos corresponde al Gobierno Regional de Áncash, mientras que el IGP viene realizando la instalación de los sistemas de monitoreo.
“Aún todavía no han colocado ni una sirena”, señaló Hurtado Céspedes.
El funcionario precisó que los sistemas instalados en Llaca y Cojup podrían permitir un tiempo de respuesta aproximado de 15 a 20 minutos, dependiendo del recorrido que tenga un eventual flujo desde la zona monitoreada hasta la población.
Por ello, consideró urgente que también se instalen las sirenas y que, paralelamente, se capacite a la población para que conozca cómo actuar ante una eventual alerta y pueda dirigirse hacia zonas seguras.
Hurtado Céspedes también se refirió a la situación de Mancos, donde advirtió que no existirían suficientes zonas seguras para una evacuación de toda la población ante un eventual aluvión, por lo que consideró necesario evaluar medidas de prevención y preparación.
El funcionario remarcó que contar con los sensores no es suficiente si la población no recibe oportunamente la alerta, por lo que insistió en la necesidad de completar el sistema con las sirenas y fortalecer la preparación de los vecinos.

