Huaraz: DEMUNA registra unos 120 casos de riesgo que involucran a menores
Los casos atendidos incluyen negligencia, violencia y situaciones de desprotección. La atención está a cargo de un equipo profesional que realiza seguimiento y deriva los casos que requieren intervención de otras entidades.
La Defensoría Municipal del Niño y del Adolescente (DEMUNA) ha atendido aproximadamente 120 casos de riesgo que involucran a menores de edad durante 2026, de los cuales alrededor de 30 ya fueron cerrados, informó la psicóloga Yulisa Yurwey Mori Roldan, integrante del equipo de atención.
Según explicó la especialista, entre las principales situaciones que llegan a la DEMUNA se encuentran casos de negligencia o descuido, violencia psicológica, violencia física y menores expuestos a situaciones que pueden vulnerar sus derechos.
Los casos pueden ser derivados por la Fiscalía, instituciones educativas y otras entidades, aunque también pueden llegar mediante denuncias anónimas realizadas por ciudadanos.
Menores fueron encontrados trabajando en la vía pública
Entre los casos atendidos recientemente, la psicóloga informó sobre una denuncia relacionada con dos menores que se encontraban trabajando junto a su padre en la carretera hacia Palmira.
De acuerdo con la profesional, los niños estaban en la vía pública durante horario escolar y no estarían asistiendo a clases debido a que acompañaban a su padre en el trabajo. Ante esta situación, la DEMUNA intervino para evaluar las condiciones de los menores y verificar una posible vulneración de su derecho a la educación.
Mori Roldan explicó que la atención de los casos involucra a una abogada, una psicóloga y una asistenta social. Cuando un caso ingresa, se realiza inicialmente una evaluación para determinar si existe una situación de riesgo. Posteriormente, el equipo psicológico puede entrevistar al menor y a sus padres o responsables, además de elaborar el informe correspondiente.
En los casos que requieren acompañamiento, la DEMUNA brinda orientación y consejería psicológica, con sesiones de seguimiento y posteriores evaluaciones para determinar si la situación ha sido superada. La especialista precisó que esta intervención corresponde a orientación y consejería, y no a un proceso de terapia psicológica.
Alrededor de 30 casos ya fueron cerrados
De los aproximadamente 120 casos registrados durante el año, unos 30 ya fueron cerrados, mientras que los demás continúan en seguimiento, según informó la psicóloga.
Cuando una situación persiste, el personal puede realizar visitas domiciliarias para verificar las condiciones del menor. Si durante el seguimiento se identifica una situación que requiere intervención de otras autoridades, el caso es derivado a la entidad correspondiente.
Violencia y abandono pueden generar derivaciones
La profesional también señaló que algunos casos relacionados con violencia física o psicológica son derivados a la Fiscalía cuando las circunstancias lo requieren.
Asimismo, existen situaciones de menores que han sido abandonados o cuyos padres dejaron de asumir su cuidado. En estos casos, la DEMUNA puede recurrir a la Unidad de Protección Especial (UPE) para que se evalúen las medidas de protección correspondientes.
También atienden casos de deserción escolar
Otro grupo de casos llega desde las propias instituciones educativas y está relacionado con la inasistencia o deserción escolar.
Ante estas situaciones, el equipo evalúa las causas, brinda orientación y realiza seguimiento con el objetivo de que el menor pueda retomar sus estudios y reincorporarse al sistema educativo, cuando corresponda.