Gastone Rafael Macedo Menacho, gerente regional de Gestión del Riesgo de Desastres, informó que, de acuerdo con el reporte del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER Áncash), se han registrado 179 incendios forestales en la región durante el año.
Los siniestros han afectado aproximadamente 3 mil 611 hectáreas de cobertura natural y 25 bosques, situación que, según el funcionario, genera preocupación por la magnitud de los daños registrados en distintas provincias.
Uno de los incendios de mayor magnitud se reportó en Cajamarquilla, en la provincia de Huaraz, donde fueron afectadas especies exóticas y nativas, entre ellas ejemplares de puya Raimondi.
Otro de los puntos críticos se encontraba en Sihuas, donde el fuego afectó bosques de pino. Macedo señaló que las lluvias intensas registradas durante la noche permitieron controlar el incendio. Una situación similar ocurrió en un sector de Huari, cerca de Acopalca, donde el fuego se aproximaba a viviendas y cultivos.
Sin embargo, el reporte de las autoridades mantiene activo el incendio registrado en Llanganuco. El gerente regional indicó que brigadas realizan labores de control y que, de continuar la emergencia, personal especializado se desplazaría hacia la zona.
Piden apoyo de gobiernos locales
Macedo Menacho señaló que la capacidad de respuesta regional es limitada debido a la falta de personal y equipos, por lo que pidió la participación de los gobiernos locales y de las entidades de primera respuesta.
Explicó que los gobiernos locales cuentan con competencias para atender inicialmente este tipo de emergencias y que el Gobierno Regional interviene como segundo nivel de respuesta.
También informó que se realizaron gestiones para contar con apoyo de la Fuerza Aérea del Perú ante la gravedad de algunos incendios. Asimismo, destacó el apoyo brindado por esta institución durante las emergencias registradas en la región.
Atribuyen incendios a actividades humanas
El gerente regional sostuvo que los incendios forestales registrados en Áncash son provocados, en su mayoría, por acciones humanas. Señaló que una de las prácticas recurrentes es la quema de rastrojos, que puede propagarse rápidamente debido a la presencia de viento.
Macedo cuestionó además las dificultades para sancionar a los responsables y planteó la necesidad de revisar la normativa para establecer sanciones más severas contra quienes provoquen incendios forestales.
Mientras tanto, las brigadas continúan realizando labores de vigilancia y búsqueda de posibles focos de calor en las zonas donde el fuego ya fue controlado, con el objetivo de evitar una nueva propagación.

