Las viviendas ubicadas cerca de los ríos Seco y Santa, en Huaraz, permanecen expuestas al riesgo de desbordes debido a la erosión de las riberas provocada por las lluvias. Ante esta situación, se inició el traslado de rocas de más de un metro de diámetro para reforzar los márgenes en los sectores más vulnerables, entre ellos el río Seco y la zona de Quechcap, a orillas del río Santa.
El responsable de los trabajos informó que se han identificado 11 puntos críticos mediante fichas técnicas referenciales. Siete ya fueron intervenidos y cuatro todavía están pendientes. Las labores buscan reducir el riesgo ante un posible incremento del caudal durante la temporada de lluvias y los efectos asociados al fenómeno El Niño.
También intervendrán quebradas
Como parte de las acciones previstas, se programó la descolmatación de algunos tramos, empezando por el río Seco. Además, para la próxima semana se contempla la construcción de diques en la quebrada Cuchuroyoc y la ejecución de banquetas en distintos sectores, con el objetivo de reducir la fuerza del agua y el riesgo de huaicos.
Durante una inspección de campo también se identificaron zonas de extracción de materiales donde, según el funcionario, los trabajos no se habrían realizado adecuadamente. Indicó que se coordinarán medidas correctivas y se notificará a los extractores para que contribuyan al reforzamiento de las riberas.
El funcionario precisó que las autorizaciones para extraer materiales no descartan la existencia de riesgos y que la evaluación de la capacidad hidráulica corresponde a las autoridades competentes. Asimismo, advirtió que algunas quebradas que históricamente se han activado aún no cuentan con las fichas técnicas necesarias para ser formalmente consideradas puntos críticos.

