Creado en 2016 como un mecanismo temporal para impulsar la formalización de la pequeña minería y la minería artesanal, el Registro Integral de Formalización Minera (REINFO) acumula una década de prórrogas sin alcanzar los resultados esperados, de acuerdo con las cifras presentadas. En ese periodo, solo el 2,6 % de los inscritos habría logrado completar el proceso de formalización.
Los datos también señalan que 50.565 inscripciones fueron excluidas por incumplir los requisitos mínimos o no registrar actividad durante más de un año. En tanto, de los 31.613 inscritos que continúan en el padrón, 7.014 —equivalentes al 22,2 %— se encuentran en condición de suspendidos por incumplimientos. Estas cifras reflejan las dificultades para avanzar en la regularización de las actividades mineras comprendidas en el registro.
Los resultados reavivan el debate sobre la eficacia del REINFO como herramienta para reducir la informalidad minera y la necesidad de revisar los mecanismos de fiscalización y control ambiental. Sin embargo, para dimensionar el alcance de sus resultados, también es necesario distinguir entre minería informal y minería ilegal, así como evaluar cuántos inscritos culminaron efectivamente el proceso y cuáles son las condiciones que impiden su formalización.

