La falta de culminación de las obras de defensa ribereña del río Huarmey motivó una movilización de 48 horas que mantiene en alerta a la provincia de Huarmey, en Áncash. Agricultores, vecinos y representantes de organizaciones civiles salieron a las calles para exigir acciones concretas de las autoridades ante el riesgo de inundaciones que podrían afectar viviendas y extensas áreas agrícolas durante la temporada de lluvias.
Como parte de la jornada de protesta, los manifestantes bloquearon el puente del río Huarmey, ubicado en el kilómetro 295+300 de la carretera Panamericana Norte, lo que interrumpió el tránsito vehicular en ambos sentidos. La medida generó una fila de vehículos varados que, según los reportes difundidos durante la jornada, se extendió por cerca de 30 kilómetros.
Tránsito fue restablecido temporalmente
Luego de casi tres horas de bloqueo, la Policía Nacional y los manifestantes acordaron liberar temporalmente la vía nacional. La tregua permitió reanudar la circulación vehicular, aunque los participantes de la protesta advirtieron que la medida sería momentánea y que volverían a ocupar la carretera después de ingerir sus alimentos.
La movilización forma parte de un paro de 48 horas convocado para exigir la intervención del Gobierno Central, la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), el Gobierno Regional de Áncash y la Municipalidad Provincial de Huarmey.
Temor por nuevas inundaciones
Los agricultores advierten que la falta de culminación de las defensas ribereñas mantiene en riesgo al valle agrícola y a sectores urbanos de Huarmey ante posibles crecidas del río durante la temporada de lluvias. La preocupación también está relacionada con los daños ocasionados por las inundaciones de 2017.
Los manifestantes sostienen que las autoridades fueron alertadas con anticipación sobre la necesidad de ejecutar los trabajos y reclaman acuerdos concretos para garantizar su culminación. La protesta busca que las entidades involucradas definan acciones y plazos frente al riesgo que, según la población, persiste en la zona.
La jornada de movilización está prevista por 48 horas, hasta el 30 de octubre. Los dirigentes exigen respuestas de las autoridades y advierten que la falta de atención a sus demandas podría intensificar el conflicto social en la provincia.

