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Emergencias regionales, la hora de la actuación

Foto: Ancash Noticias

Editorial

Emergencias regionales, la hora de la actuación

Ante los últimas afectaciones que se han reportado durante los últimos días es imperativo que las autoridades regionales y locales asuman una labor más proactiva que reactiva.

Ante las fuertes lluvias que vienen causando huaicos e inundaciones, destrozos de carreteras y de terrenos de cultivo todos invocan que se DECLARE EN EMERGENCIA a  tal o cual provincia, e incluso dicen toda la región, esperando que la declaratoria mágicamente solucione todos los problemas.

Esa percepción es equivocada. La emergencia no asigna ningún recurso presupuestal regional o municipal más, sino sólo da la oportunidad para que los titulares de pliego puedan reformular sus gastos e inversiones, es decir sacrificar determinados proyectos para priorizarlas por lo que viene sucediendo y, por supuesto acelerar los procedimientos gubernamentales para el gasto.

Lo central es la proactividad.  Es decir adelantarse a lo que pueda suceder y no esperar que las cosas sucedan recién para actuar.

Partamos por lo ciudadano: todas las familias están en la obligación de auscultar cómo se encuentran sus viviendas, dónde están ubicadas y entonces ponerse a trabajar para solucionar de inmediato los forados que puedan ocasionar futuras desgracias.  Y los conglomerados familiares (barrios o asentamientos) igual ponerse a trabajar para efectuar trabajos de prevención con el concurso de las municipalidades distritales o provinciales a los que pertenezcan.

Las autoridades igual, tienen la imperiosa necesidad de luego de atender la limpieza pública, avocarse –por ahora- a identificar esas zonas vulnerables y ponerse a trabajar a brazo partido, no es que llamando a un ministro o presidente de la República se van a solucionar de inmediato las cosas.

Lo sucedido ayer en Huaraz, donde dos viviendas colapsaron en las inmediaciones del río Santa, es una notificación de la naturaleza que los cauces de los ríos y sus zonas circundantes (fajas marginales) tienen que respetarse, igual los corredores de las quebradas.  En estos últimos se han edificado ciudadelas llamadas “emprendedoras” sin haber reparado el peligro.

A nivel de carreteras, es también imperativo que PROVIAS, el gobierno regional, las municipalidades conformen equipos de trabajo por corredores, de manera que un pool de maquinarias esté estratégicamente ubicado en determinadas zonas de virtuales interrupciones para que cuando se produzcan los derrumbes se atienda rápidamente y no se esté recién tratando de desplazar.   Aquí es donde tenemos que ver cómo trabaja el gobernador regional y los alcaldes.

Estos últimos también tienen la imperiosa necesidad de activar y poner en marcha sus comités de emergencia locales.  Muchos alcaldes no residen en los lugares que representan, la mayoría vive en Huaraz, Barranca o Chimbote y entonces ¿ante un caso de emergencia la cabeza de defensa civil cómo va a poder atender los requerimientos? Sobre eso tendría que legislarse también, porque con el asunto del doble domicilio muchos burgomaestres le sacan la vuelta a su representación y aparecen sólo por días en sus pueblos.

Sólo así el COER y el INDECI podrán estar mejor equipados para tener verdaderas unidades actuantes y no sólo solicitantes.

A ver si en la siguiente sesión del comité de seguridad ciudadana regional –que debe convocarse extraordinariamente a la brevedad- tenga como única y efectiva agenda encarar estas prioritarias tareas.

Es la hora de la actuación, más que de los lamentos.  La naturaleza nos ha sobre avisado.

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