El partido Renovación Popular encendió las alarmas en el escenario político tras anunciar que buscará anular las elecciones presidenciales. La agrupación liderada por Rafael López Aliaga tomó esta postura radical luego de que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) oficializara el pase a la segunda vuelta de Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú).
La congresista y virtual senadora, Norma Yarrow, fue la encargada de anunciar las drásticas medidas legales que adoptará su bancada. La legisladora arremetió contra el proceso y aseguró que no se quedarán de brazos cruzados ante las cifras del cómputo oficial emitidas por la autoridad electoral.
«Tenemos tres días para presentar una apelación. Vamos a presentar la solicitud de nulidad ante la Fiscalía, el Tribunal Constitucional y las instancias correspondientes», declaró Yarrow de forma enérgica. Además, la parlamentaria lanzó una grave acusación pública al asegurar que dentro del sistema «hay una organización criminal».
La respuesta desde el organismo electoral fue inmediata. El presidente del JNE, Roberto Burneo, respondió directamente a las amenazas legales de Renovación Popular y aclaró de forma contundente que las decisiones emitidas sobre esta materia ya tienen carácter de inapelables.
«Ya está definido por la máxima autoridad electoral, que tiene la última decisión en esta materia. Hemos resuelto todas las incidencias, pedidos y observaciones formuladas. Ya hemos pasado a una nueva etapa«, afirmó Burneo, cerrando la puerta a cualquier intento de revertir los votos de la primera vuelta.
Asimismo, el titular del JNE desestimó que otras instituciones del Estado puedan interferir en el cronograma electoral vigente. El magistrado recordó que ni el Ministerio Público ni el Tribunal Constitucional tienen facultades para modificar los resultados de los comicios. “Ellos tienen competencias propias, pero no para definir asuntos electorales”, sentenció.
Con este cruce de acusaciones, el proceso hacia el balotaje definitivo se mantiene firme y bajo un clima de alta tensión política. Pese a las impugnaciones anunciadas por el partido de López Aliaga, el JNE ratificó que las elecciones para elegir al próximo presidente de la República se realizarán de forma irreversible el próximo 7 de junio.