Ancash: Detienen a hermanos por presunta producción y comercialización de pornografía infantil
Investigación internacional permitió desarticular presunta red que operaba desde la zona de los Conchucos. Los intervenidos usaban las diferentes redes sociales para vender sus productos a cambio recibían pagos a través de la billetera digital, según el informe policial.
Dos hermanos fueron detenidos en el distrito de San Marcos, provincia de Huari, tras ser investigados por su presunta implicancia en el delito contra la dignidad humana, en la modalidad de pornografía infantil vinculada a la producción, distribución y comercialización de material de abuso sexual infantil.
Los intervenidos fueron identificados como Alexander y Abel Ocampo Sevillano, quienes, según las investigaciones preliminares, presuntamente producían y comercializaban contenido de carácter sexual en agravio de niños y adolescentes. El material era distribuido a través de plataformas y redes sociales como Telegram, WhatsApp, Facebook, redes TOR y Potato Chat.
De acuerdo con las diligencias policiales, los investigados habrían utilizado la marca “Betano” para difundir el material ilícito mediante diversas plataformas digitales. Durante la intervención, las autoridades hallaron 948 archivos multimedia entre fotografías y videos, los cuales contenían abundante material de carácter sexual, incluyendo pornografía infantil.
Asimismo, se informó que los pagos por la venta del material eran realizados mediante billeteras digitales y plataformas virtuales como Lemon Cash, PayPal y Binance, utilizando criptomonedas como Bitcoin, Tether (USDT) y Toncoin (TON). En el operativo también se encontraron otras evidencias digitales relacionadas con transacciones virtuales.
Las autoridades señalaron que, para la presunta comisión de estos ilícitos, habría sido utilizada una menor de siete años, hija de la pareja de uno de los investigados. La niña fue rescatada y trasladada bajo custodia policial a la Unidad de Protección Especial de Lima, donde recibe atención y protección especializada.
La investigación se inició tras una denuncia formulada por la Policía de Victoria, en Queensland, Australia, en coordinación con la Policía Federal Australiana, a través de Interpol, lo que permitió activar las acciones de seguimiento e intervención en el Perú.