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Áncash registra 30 sismos en lo que va del año

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Áncash registra 30 sismos en lo que va del año

El coordinador del COER Áncash, Julio Miranda, informó que los últimos movimientos registrados en Huarmey y Samanco no dejaron daños.

La región Áncash registra 30 sismos en lo que va del año, informó Julio Miranda, coordinador del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER). Según explicó, los últimos movimientos fueron reportados en Huarmey y Samanco, sin que hasta el momento se hayan registrado daños.

Miranda señaló que el movimiento registrado en Huarmey tuvo una magnitud de 3.4 y fue percibido de manera leve en algunos sectores, mientras que el de Samanco alcanzó una magnitud de 4.3. Las autoridades realizaron el monitoreo de los distritos cercanos tras ambos eventos.

El sismo de enero generó mayor impacto

Consultado sobre el movimiento sísmico de mayor impacto registrado durante el año, el coordinador del COER señaló que fue el ocurrido el 3 de enero, pese a que tuvo una magnitud de 4.5.

De acuerdo con Miranda, este evento generó mayores efectos que otros movimientos de mayor magnitud registrados posteriormente. Mencionó, entre ellos, un sismo de magnitud 5.5 ocurrido en Chimbote el 28 de julio y otro de 5.2 registrado en Huarmey el 12 de julio.

El funcionario explicó que el impacto de un sismo no depende únicamente de su magnitud, sino también de la profundidad del hipocentro y las características del suelo donde se produce el movimiento.

Profundidad y tipo de suelo influyen en los efectos

Miranda explicó que un sismo superficial puede generar mayores efectos en la superficie que uno ocurrido a mayor profundidad. Asimismo, señaló que las características del terreno pueden incrementar la percepción y los daños ocasionados por un movimiento sísmico.

En ese sentido, mencionó el fenómeno de licuefacción del suelo, que puede presentarse en terrenos saturados de agua y modificar su comportamiento durante un sismo.

Más sismos no significan una liberación preventiva de energía

Ante la posibilidad de que la ocurrencia de varios sismos de menor magnitud implique una liberación gradual de energía, Miranda indicó que existen distintas aproximaciones académicas sobre este tema.

Sin embargo, precisó que el Instituto Geofísico del Perú (IGP) sostiene que la ocurrencia de movimientos menores no garantiza que posteriormente no pueda registrarse un sismo de mayor magnitud.

También hizo referencia al denominado silencio sísmico y recordó que la región mantiene el antecedente del terremoto de 1970, por lo que consideró importante mantener las acciones de preparación ante eventuales emergencias.

Preparación depende de varios factores

Sobre el nivel de preparación de la población y las instituciones frente a un eventual sismo de gran magnitud, el coordinador del COER sostuvo que esta condición solo puede evaluarse plenamente después de ocurrido un desastre, a partir de la magnitud de los daños registrados.

Explicó que la preparación involucra diversos componentes, entre ellos la gestión política, educación, economía, condiciones sociales, infraestructura y comportamiento de la población.

Por ello, destacó la importancia de fortalecer de manera permanente las medidas de prevención y preparación ante posibles movimientos sísmicos en la región.

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